buscando inocentemente una mueca cóncava,
evitando en mi reflejo, el convexo ardor de la pena.
Aún cristaliza,abates y aprehendo tu sordo mirar.
Cóncava o convexa tu boca sigue el febril sueño
de cada día, cada noche y cada gota.
Y sacias,
me encanta el riesgo,
riego rojo, si es el de tu pálpito .

El pálpito de latir en tus brazos.
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